No espoileo (ya veis el título de la serie) si digo que esta miniserie británica es de espías. No, no espoileo pero no estoy siendo preciso al etiquetarla como tal. Porque puede interpretarse que estamos ante un serie en la que un espía o espías protagonizan una serie de misiones, y tal y cual. Pero no, aquí el protagonista es Danny, un chaval que nada tiene que ver con el espionaje y que se encuentra en medio de algo mucho más grande que él. Muchísimo más grande.
